... Hoy en día, la
vergüenza esta ajena, el dolor es ocultado, aceptado, se ha vuelto algo tan común como el ocaso. Existe (este dolor) y esta, pero todos lo ignoran. Solo existen y devolucionan (antes, la máxima, era de superación, hace algún tiempo ya lo empece a dudar) dejando su destino a cargo del hipotálamo. El alma, que se halla oculta en algún lugar de la maquinaria de pensamiento, día a día, se oxida más y más, se vuelve flaca y en algunos casos hasta mueren de inanición, aquello que sucede por dejar que otros dirijan su destino, y por ello jamás aprender a dirigiros por voluntad propia. Se vuelven, cuerpos vacíos, intentando sobrevivir, solo un día más, cada día, llevando a cabo todo aquello que se les ordena y obedeciendo sin juzgar. Algunos se engañan diciendo
Revolución, izando una bandera que no les pertenece, en el fondo, en su inconsciencia, son más de lo mismo, intentado ser (al menos, intentando ser).
Otros escapan de la realidad, por que no la soportan (de alguna manera, en ese grupo estamos casi todos), algo tan o más bajo, que el mismísimo suicidio, ya que no soportan la vida, pero son demasiado cobardes como para dejarla.
Vistos desde afuera son un lindo grupo de ratones, encerrados en una jaula donde son observados, y ellos, creyéndose Dioses omnipotentes en su soberbia y estúpida idea de superioridad, en la que he caído cada día de mi vida.
No se han dado cuenta, después de tanto tiempo, del mecanismo de funcionamiento de este gran reloj, solo siendo una pieza más en este mundo que segundo a segundo hace
TIC-TAC esperando que alguna pieza falle para reemplazarla ...
... "no pensamos, por que no queremos pensar,
¿la realidad es demasiado dura como para que nos
animemos a enfrentarla?" ...